Por Juan Carlos Almaraz.
Felipe Reyes Santiago, resultó un falso redentor, en su recorrido por las comunidades durante su campaña como aspirante a la presidencia municipal de Candelaria Loxicha, vociferó que de llegar a la presidencia haría un gobierno diferente, cercano a la gente, y que sería un presidente de territorio y no de escritorio.
A ocho meses de haber tomado posesión, está muy lejos de sus promesas. Hasta hoy solo se sabe de dos pequeñas obras: una en Cerro Perico y otra en El Zacatal, pero en la inmensa mayoría de las comunidades no ha cumplido.
Desde que tomó posesión, asistieron como invitados especiales varios expresidentes municipales, a quienes en su momento ignoró, así mismo a la representante del Señor Gobernador del Estado, en cambio, quien se llevó el reconocimiento fue el maestro bilingüe Fermín Ambrocio Pérez, quien le tomó la protesta.
Cabe hacer mención que Fermín Ambrocio Pérez ha sido dos veces presidente municipal, en su primera gestión impuso a su tío, Antonio Pérez Almaraz, quien fue corrido de manera vergonzosa por el propio Fermín por no haberle cumplido sus caprichos. A raíz de esto, la Cámara de Diputados envió a un administrador municipal que estuvo en el cargo durante cuatro años. Por supuesto, Fermín estuvo en la nómina durante ese tiempo
Después con artimañas, movió los hilos para que se eligiera a otro más de sus allegados, el extinto profr. Román Ruiz Bohorquez, quien tampoco pudo cumplir con las exigencias de Fermín Ambrocio Pérez.
Para colmo, actualmente ostenta el.poder tras el tronó, situación que el pueblo repudia, debido a que quien decide en la presidencia es Fermín, Felipe no mueve ni un dedo si no cuenta con el visto bueno de su amo. Por todo esto, el pueblo ya está cansado de tanta injusticia. El pueblo ya no aguanta de que cada tres años nos vendan la esperanza y nos entreguen lo.mismo o peor todavía.
