EL CORAZÓN PROTERVO DE LOS MURAT Y DE SU PERRO, GERMÁN ESPINOSA

PUERTO LIBRE

Guillermo Hernández Puerto

El felón gobernador de Oaxaca, Alejandro Ismael Murat Hinojosa, anotó en su lista de candidatos a sucederlo en el cargo, a Germán Espinosa Santibáñez, Secretario de Administración de su gobierno.

 En ese cargo, lo impuso el nefasto cacique de Oaxaca, José Nelson Murat Casab, no para servir a Oaxaca, sino para saquear o robarse los dineros de esa secretaría y hacer grandes y pingües negocios con empresas fantasmas, como lo denunció Oaxaqueños Contra la Corrupción. 

Espinosa Santibáñez es, un maestro del robo y de la estafa, apoyado por el nefasto cacique y ahora por el felón gobernador.

 Su carrera delictiva empezó como Director de la Fundación COBAO, donde lo impuso el nefasto cacique  y siguió metiéndole mano al cajón como Director General del COBAO en el gobierno del nefasto cacique y en el gobierno de Gabino Cué.

De ser un pobretón pasó a ser un hombre millonario con los recursos públicos, no con empresa alguna que dirigiera y fundara.

Como testimonio fehaciente de la riqueza que obtuvo bajo la protección del nefasto cacique y ahora en el gobierno de su hijo, Alejandro Murat, el gobernador felón de Oaxaca.

 Citamos la fastuosa boda, cuando Germán Espinosa Santibáñez se casó en  mayo del año 2015 con la actriz de telenovelas, Vanesa Ciangherotti, hija del actor Fernando Luján. Germán contrató a un grupo de mujeres ataviadas con sus trajes típicos de las Chinas Oaxaqueñas, para que bailaran para sus invitados, entre esos invitados, estuvo el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco.

Siendo  director general del Cobao, Germán Espinosa no escatimó en recursos para impresionar a su novia e invitados, “ la recepción fue en el Jardín Bustamante, en donde estuvieron presentes el papá de la novia con su esposa Martha Mariano Castro, según consignó la reportera de TVNOTAS y Santibáñez pagó a ese medio para aparecer en la portada de dicha revista.

Acompañaron a los novios, entre otros, Alejandro Murat y su esposa Ivette Morán.  

 Germán Espinosa se encumbró y enriqueció a la sombra del nefasto cacique y, por supuesto, a la sombra también del gobernador felón de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa.

 Es sin duda, perro fiel de los Murat.

 Cabe hacer notar que cuando José Nelson Murat Casab llegó a Oaxaca como candidato del PRI a gobernador, era un político pobre.

 Y cabe también recordar que al asumir al poder y en campaña, de su lengua  mentirosa y falaz salía a borbotones con todo y la halitosis que padece, aquellas palabras que repetía incesantemente, “venimos a combatir la marginación y la pobreza de los oaxaqueños. Por supuesto que combatió la pobreza, pero no la de los oaxaqueños, sino su pobreza y la pobreza de su familia y  de  los integrantes de su gabinete.

Hoy los Murat, son inmensamente ricos y son dueños de propiedades  en Estados Unidos y en Miami Florida, y de  hoteles y ranchos en Oaxaca. Y Oaxaca, sigue ocupando los últimos lugares en pobreza y marginación.

 Por ello y aunque suene grosero de nuestra parte, pero vamos a decir desde esta gran tribuna que se vayan mucho a la chingada, aunque digan y presuman que son intocables, porque cuentan con el respaldo del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

    Germán Espinosa Santibáñez valido de la ocasión y protección del nefasto cacique José Murat y por indicaciones de él, obedeció ciegamente la orden del cacique y obligó a mi familiar a firmar la renuncia a unas horas clase que tenía asignadas en el Cobao.

 Por eso lo llamamos cobarde a él y al nefasto cacique que le dio la orden para ejercer venganza contra nuestro familiar, sin tener responsabilidad alguna de lo que nosotros escribimos y hablamos.

  Como epílogo de este comentario, citaremos una de las frases célebres que escribiera el Periquillo Sarniento y que a la letra dice:

 “El hombre que se complace en afligir a otro su semejante no puede menos que tener un alma ruin y miserable y un corazón protervo”.

 Frase que les queda como anillo al dedo, al cacique José Nelson Murat Casab y a su hijo, el gobernador, Alejandro Murat Hinojosa por permitir esta cobardía y a su perro fiel, Germán Espinosa Santibáñez.

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