Los sueños monárquicos de José Murat y de su hijo Alejandro

Puerto Libre

Guillermo Hernández Puerto

El entonces aspirante a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, en su cuenta  de twitter escribió el 29 de enero del año 2016: “Designar al hijo de Murat como candidato del PRI en Oaxaca demuestra que en vez de república existe una monarquía hereditaria y corrupta”.

Quizá los que le rinden pleitesía y se hincan ante José Murat y ante su hijo Alejandro Murat digan que vemos moros con tranchete, como Benjamín Robles Montoya y otros grandes beneficiarios del muratismo, pero es la verdad.

Decimos esto, porque José Murat es el coordinador general de la campaña de los candidatos del PRI en Oaxaca.

El puso a todos los candidatos del PRI y puso a candidatos de Morena en las presidencias municipales, diputados locales y federales y a su hijo Eduardo Murat, suplente de Senador de Manuel Velasco, como candidato a diputado federal plurinominal en los primeros lugares de la lista, y con ello asegura para su hijo Eduardo una curul en la próxima Cámara de Diputados federal.

  Para José Murat es de vida o muerte política ganar las Presidencias municipales de Oaxaca de Juárez, Tuxtepec y Juchitán. El triunfo en estos tres municipios lo cantaría en Oaxaca y en todo México, pero eso sería lo menos importante.

 Lo importante y el fondo político del asunto es que traería a Oaxaca a su hijo Eduardo Murat y lo postularía candidato a gobernador de Oaxaca en el 2022.

 ¿Cuál es el objetivo?: Convertir a Oaxaca en una monarquía hereditaria y corrupta en la que José Murat se convierta en rey y siga gobernando eternamente Oaxaca, tras el trono.

 Por ello, desde esta gran tribuna del pueblo hacemos un llamado al Pueblo de Oaxaca, para impedir con nuestro voto que los Murat ganen Oaxaca de Juárez, Tuxtepec y Juchitán.

Porque si permitimos que gane estos tres municipios, José Murat se convertiría en el rey de Oaxaca y su hijo Eduardo Murat en gobernador de Oaxaca.

Parafraseando a Don Benito Juárez García diremos con toda la fuerza de nuestra voz y nuestras palabras, nadie vendrá salvar a Oaxaca del cacicazgo nefasto de José Murat y de su hijo Alejandro Murat, solo nosotros los oaxaqueños.

  ¡Qué Dios nos libre de la furia de José Murat por decir esto!. 

Deja un comentario