Hay preguntas que una autoridad puede contestar con discursos. Hay otras que se responden caminando por las calles. Y en Oaxaca de Juárez comienza a repetirse una muy sencilla: ¿quién está supervisando lo que sucede en la ciudad?
No hablamos de un solo problema. Hablamos de cables colocados a alturas que llaman la atención de cualquier peatón; de baches que continúan presentes pese a los programas municipales; de una obra de grandes dimensiones que quedó bajo cuestionamientos después del desplome de una estructura de contención; y de un Centro de Servicios Vecinales cuyo procedimiento terminó declarado desierto después de que ya se habían gastado más de seis millones de pesos en demoler el inmueble.
Cuatro asuntos diferentes. Una misma pregunta: ¿quién supervisa?
IZZI Y LOS CABLES QUE APARECEN POR LA CIUDAD
Empecemos por lo más visible. El cableado. En la calle de José López Alavés, en el Barrio de Xochimilco, pueden observarse cables colocados a una altura particularmente baja respecto del paso de las personas.
La misma situación se advierte en diversas calles que rodean al Hospital General Doctor Aurelio Valdivieso, conocido como Hospital Civil de Oaxaca, zona por la que diariamente transitan pacientes, familiares, médicos, enfermeras, estudiantes y adultos mayores.
Y ahora instalaciones similares comienzan a advertirse también en calles del Centro Histórico de Oaxaca de Juárez. El señalamiento que se ha realizado es que parte de esos trabajos estaría relacionada con IZZI.
Aquí conviene ser precisos. Antes de afirmar que cada uno de esos cables pertenece a determinada empresa, corresponde identificar físicamente las instalaciones y revisar los permisos respectivos. Pero precisamente por eso surge la primera pregunta: ¿qué empresa está colocando esos cables y bajo qué autorización?
Porque las empresas de telecomunicaciones no pueden utilizar la vía pública como si se tratara de un espacio privado. Entonces el Ayuntamiento debe conocer que tipo de infraestructura se está instalando. ¿IZZI solicitó permisos? ¿Cuántos metros de cableado fueron autorizados? ¿Existe una altura mínima? ¿Se levantaron actas de inspección?
Porque si el Municipio puede cobrar derechos relacionados con el aprovechamiento de la vía pública, resulta lógico preguntar si también verifica que ese aprovechamiento se realice de manera segura.
Y tratándose del Centro Histórico, la situación requiere todavía mayor cuidado. Estamos hablando de una zona sometida a reglas especiales de conservación, imagen urbana e intervención sobre infraestructura. Por eso la pregunta debe ser directa: si se está colocando nuevo cableado en el Centro Histórico, ¿quién lo autorizó y quién está verificando su instalación?
No estamos cuestionando que una empresa amplíe sus servicios. El problema aparece cuando el cableado queda prácticamente al alcance de las personas. Y más todavía cuando algo semejante puede observarse alrededor del Hospital Civil.
La autoridad municipal puede despejar cualquier duda fácilmente: que informe quién solicitó los permisos, qué rutas fueron autorizadas y quién verificó que las instalaciones correspondieran al proyecto aprobado. Así de sencillo.
LOS BACHES: MILES ATENDIDOS, PERO EL PROBLEMA CONTINÚA
Pasemos ahora a otro asunto conocido por cualquier automovilista o peatón de Oaxaca. Los baches. El Ayuntamiento ha informado que durante 2026 fueron atendidos 2 mil 293 baches en 385 calles, dentro del programa denominado Tache al Bache. Es un dato que debe reconocerse. Pero también existe otro. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, correspondiente al segundo trimestre de 2026, al mes de junio el 91.9 por ciento de la población adulta encuestada en Oaxaca de Juárez identificó los baches en calles y avenidas como uno de los principales problemas de la ciudad.
Entonces la discusión no consiste en decir que el Ayuntamiento no ha reparado ningún bache. Los números indican que sí ha realizado trabajos. La verdadera pregunta es:
¿por qué, después de miles de intervenciones, nueve de cada diez ciudadanos continúan identificando los baches como un problema? ¿Se están realizando reparaciones definitivas? ¿Se atienden únicamente los daños visibles? ¿Se revisan drenajes, filtraciones y causas estructurales? ¿O se está entrando en un ciclo de tapar, deteriorarse y volver a tapar? Las propias calles pueden ayudar a contestarlo.
PLAZA PARQUE OAXACA: ¿QUÉ SE REVISÓ ANTES?
El tercer asunto es Plaza Parque Oaxaca. Antes del incidente registrado en 2026, ya se había presentado en el Congreso del Estado una proposición para exhortar al Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez a realizar inspecciones y verificaciones administrativas sobre la obra.
Después ocurrió el desplome de una parte de la estructura de contención. Posteriormente se informó que serían requeridos estudios y dictámenes especializados. Entonces aparece una pregunta básica: ¿qué estudios tenía el Ayuntamiento antes de que la obra avanzara? ¿Qué licencia fue expedida? ¿Qué proyecto estructural se revisó? ¿Qué estudio de mecánica de suelos fue presentado? ¿Qué inspecciones realizó el Municipio? ¿Quién las firmó?
No afirmamos que esos documentos no existan. Precisamente lo que corresponde es conocerlos. Porque pedir estudios después de un incidente es comprensible. Pero, para evaluar la supervisión municipal, resulta igualmente importante saber qué se revisó antes.
CESEVI: MÁS DE SEIS MILLONES Y UNA LICITACIÓN DESIERTA
Finalmente está el Centro de Servicios Vecinales, conocido como CESEVI. El Congreso del Estado autorizó al Municipio una concesión de hasta 20 años relacionada con el inmueble ubicado en Belisario Domínguez número 920, colonia Reforma.
Después vino la demolición. El costo reportado fue de 6 millones 306 mil 485.07 pesos. En enero de 2026 se difundió que la licitación avanzaba hacia una definición. Posteriormente se aclaró que todavía no existía fallo. Y finalmente, en mayo de 2026, se informó que el procedimiento había quedado desierto.
Entonces surgen preguntas razonables:
¿Por qué se demolió antes de tener completamente definido el esquema de desarrollo? ¿Qué ocurrirá ahora con el terreno? ¿Habrá una nueva licitación? ¿Se conservará el modelo de concesión? ¿Cuánto dinero adicional será necesario? Y sobre todo: ¿cuál es hoy el calendario real del proyecto?
LA PREGUNTA COMÚN
Cables en Xochimilco. Cables alrededor del Hospital Civil. Cableado que comienza a aparecer en el Centro Histórico. Baches que continúan siendo señalados por la población. Una obra privada cuya supervisión técnica debe transparentarse. Y un proyecto municipal en el que ya se ejercieron más de seis millones de pesos antes de que el procedimiento principal concluyera exitosamente. Son problemas distintos. Pero todos permiten formular la misma pregunta al gobierno municipal: ¿quién está supervisando Oaxaca? Y quizá el ejemplo más fácil de comprobar sea el del cableado. No hacen falta complejos análisis financieros.
Basta caminar por José López Alavés, recorrer las calles alrededor del Hospital Civil y observar lo que comienza a instalarse en el Centro Histórico. Si los cables pertenecen a IZZI, que la empresa y el municipio expliquen bajo qué permisos fueron colocados.
Si pertenecen a otra compañía, que el Ayuntamiento la identifique.
Y en cualquiera de los dos casos, que la autoridad explique quién inspeccionó los trabajos. Porque administrar una ciudad no consiste solamente en otorgar permisos. También consiste en verificar que aquello que se autoriza se haga correctamente.
Y cuando un cable queda casi al alcance de una persona, quizá sea mejor revisar hoy quién lo colocó y quién lo supervisó, que tener que explicarlo después de un accidente.


