ESTADIOS DE FÚTBOL SIN ALCOHOL

La indignación es un acto humano que se manifiesta de manera inmediata ante un hecho ofensivo o perjudicial, el caso suscitado en el estadio de fútbol de Querétaro es por demás indignante, no voy a abundar en el suceso pues circula mucha información donde dan cifras de muertos o incluso señalan que solo existieron heridos y hasta que no se corrobore dicha información no habrá certeza del mismo.

Un tema que da para mucho, por lo que pronto veremos dirigentes de equipos, futbolistas, exfutbolistas, integrantes de la Federación de fútbol y empresarios condenado tan lamentables hechos, quienes casi estoy seguro, no expondrán un planteamiento claro para solucionar la violencia en los estadios sino por el contrario, solo se rasgaran las vestiduras endilgando culpas a los «grupos violentos» que entran a los estadios pero con la finalidad de defender los intereses de los que verdaderamente son los beneficiarios de la explotación de este deporte y así disminuir las consecuencias desfavorables que les pueda generar dicha situación.

El punto es que el fútbol en los estadios es un negocio demasiado rentable donde el futbolista es un producto para dueños de equipos, patrocinadores y la misma federación de fútbol.

No es la primera vez que en un estadio sucede un hecho así, han sucedido incidentes anteriores en otros países, hoy nos tocó en el nuestro.

HOY estamos indignados, pero la realidad es que la violencia en el fútbol no es nueva y tampoco únicamente se da en las gradas, en la misma cancha los futbolistas se agreden y simplemente son expulsados y suspendidos por un número de partidos determinado.

De acuerdo al reglamento de fútbol mexicano las sanciones son dirigidas a jugadores o como en este caso a las instalaciones y al equipo, se habla que referente a la «sanción histórica» que recibirá el club es de alrededor de 200 a 2000 UMAs según lo determine la Comisión Disciplinaria y muy probablemente un número determinado de suspensión de partidos.

Definitivamente una solución que no es de fondo y que de ninguna manera disminuirá la probabilidad de que se vuelva a repetir un incidente así o incluso mayor.

Sin aficionados ningún deporte sería rentable, en este caso la afición que más hechos violentos a generado, es la afición del fútbol.

En lo personal considero que si los organismos como la Federación Mexicana de Fútbol FMF y la Federación Internacional de Fútbol Asociación FIFA verdaderamente quieren corregir el problema de la violencia en los estadios una solución real e inmediata deberá ser imponer cero tolerancia a las agresiones en la cancha entre futbolistas así como la suspensión de la venta de alcohol en los estadios, con dichas acciones se eliminarian factores de peligro que toleren la violencia como parte del espectáculo y de esta forma recuperar la tranquilidad en este deporte y que el mismo siga siendo disfrutado por todas aquellas familias que verdaderamente asistenten a ver una justa deportiva y no una carnicería. 

José Luis Fierro

https://www.facebook.com/vamosconfierro/

Deja un comentario