El churro telenovelero mexiquense y la frivolidad de Ivette Morán

Puerto Libre

Guillermo Hernández Puerto

En su Crónica Exprés, Rosy Ramales dice: “Cuando el gobernador de Oaxaca Alejandro Murat Hinojosa pronunciaba el mensaje alusivo a su Tercer informe se refirió a su esposa Ivette Morán con las siguientes palabras: “ Es la luz de todos mis días”. Suponemos que ese halago cimbró el alma y el corazón de Ivette Morán. 

  Luego la invitó a que a través del show radial y televisivo que se montó para tal evento, rindiera su Informe como Presidenta Honoraria del DIF Estatal.

 Este instante fue, en nuestra opinión, el momento estelar de Ivette Morán como estrella de primera magnitud de la tragicomedia muratista en el Churro Telenovelero, titulado: “Oaxaca, Crear, Construir, Crecer”. El slogan mamila del gobierno de Alejandro Murat.

 Un churro mexiquense donde los primeros actores son, por supuesto, Ivette Morán como la actriz principal y Alejandro Murat en el papel de actor coestelar. Cómo para un Óscar al estilo Hollywood. 

 La nuera de José Murat se ha dado la gran vida, paseando, turisteando con  gastos pagados por los impuestos que paga el pueblo. 

 Sus lugares preferidos son las playas de la Costa Chica. Llámese Santa María Huatulco, Puerto Ángel y la Crucecita, Huatulco, Manialtepec, entre otros lugares paradisiacos que tiene nuestro estado.

 Cuando va, la acompañan camarógrafos, fotógrafos y achichincles de CORTV, para que la traten y retraten como la reina o gobernadora de Oaxaca y un impresionante equipo de seguridad y una estela de camionetas donde viaja la comitiva. Seguramente el gasto es oneroso, pero que importa si es para el paseo de la gobernadora o reina de Oaxaca.

 ¿Porqué, esa parte de la Costa Chica es la preferida de la nuera de José Murat?.

 Dicen las buenas y malas lenguas que ahí, su suegro, tiene un gran rancho con caballos pura sangre. Allá por San Pedro Mixtepec y hoteles por esos lares.

 Por ello, como se ha difundido, construyen o están construyendo un Centro de Convenciones, pero no pensando en el desarrollo económico de Oaxaca y la Costa Chica, si no para los grandes negocios para la familia Murat.

Se colige, que no tienen llenadera.

 Ivette Morán se está dando la gran vida con los recursos públicos, no con su dinero, por eso parece ser que le queda como anillo al dedo aquella frase que acuñó el pueblo. “A la gorra ni quién le corra”. Si no es ahora, que está en el olimpo del poder, ¿cuándo, pues?.

 Cegada por el poder temporal al parecer ha perdido la dimensión que debiera observar la esposa del gobernador de Oaxaca.

 Ha caído lastimosamente en la frivolidad y como botón de muestra de esta frivolidad que raya en lo grotesco, ponemos como botón de muestra un video donde aparece Ivette Morán, diciendo: “Dime que amas a Oaxaca sin decirme que amas a Oaxaca”. Frente a ella un plato con una gran tlayuda y al tomarla en sus manos para darle el mordizco, abre tanto la boca que hasta parece ser que se le ve la epiglotis. ¡Qué desfiguros, pues!. Pero en fin, “el poder corrompe, pero el poder absoluto corrompe absolutamente?. Eso dicen los que saben, nosotros solo lo repetimos, para que los políticos soberbios tomen nota de ello.

 Este visaje, el de la gran tlayuda, le guste o no a ella y a sus aduladores, resulta por demás ofensivo para 951 mil 848 oaxaqueños que viven en la pobreza extrema. Dato del Coneval del año 2021 sobre la situación de pobreza y rezago social de Oaxaca.

Para ilustrar el dicho de que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, citamos el caso de la Dra. Gloria Ruiz de Bravo Ahuja. Era lingüista, investigadora del Colegio de México. De la Casa de la Mejoradora del Hogar Rural creó el Instituto de Investigación e Integración Social del estado de Oaxaca. Un proyecto para crear la Universidad Indígena de Oaxaca y México. Daba preescolar y primaria bilingüe acelerada, creaba promotores técnicos en integración (secundaria), profesores en Educación Básica, licenciados en Integración Social y doctorado.

 Como dato histórico, mencionamos lo siguiente: Todo iba bien hasta que Rafael Gasga Iturribarría y su COCEO, sindicalizó a los promotores, los metió a la Sección 22 y destruyó el proyecto. La doctora lo dejó en manos del gobierno del estado. El último director fue Rubén Vasconcelos en tiempos de Pedro Vásquez Colmenares.

 Aquí se cumplió, pues, el dicho aquel que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, porque la Dra. Gloria Ruiz de Bravo Ahuja no solo se convirtió en la voz más crítica del gobierno de su esposo, sino porque, Don Víctor Bravo Ahuja, fue, es y sigue siendo un gran gobernador de Oaxaca.

 ¿Ivette Morán, gobernadora de Oaxaca?. ¡¡¡Qué no mamen sus aduladores  y su suegro José Murat!!!

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