La liberación de Tenorio. El esclavo y el traidor

PUERTO LIBRE

Guillermo Hernández Puerto

 Hoy, pues, con la venia de usted, amigo lector, vamos a hablar del acuerdo político de Gabino Cué con José Murat; del papel que jugó Arturo de Jesús Peimbert Calvo, en la liberación de Germán Tenorio Vasconcelos, preso desde 2017 por corrupto y, del esclavo y el traidor.

  Arturo de Jesús Peimber Calvo luego de que tomó posesión del cargo de Fiscal general en el estado de Oaxaca, en menos de lo que canta un gallo liberó a Germán Tenorio Vasconcelos, por supuesto, que con el consentimiento de José Murat y de su hijo Alejandro. De no ser así, Tenorio todavía seguiría tras las rejas.

 Esperamos que en verdad conviertan a la Fiscalía en una Institución al servicio de la Procuración de Justicia y de la sociedad oaxaqueña y que esta institución deje de ser instrumento de venganza y ajustes de cuenta de los Murat y que el Fiscal deje de ser empleado del gobernador en turno.

¿Por qué, afirmamos que el “Cara Sucia” es un mentiroso contumaz y un traidor a Oaxaca?. 

Decimos esto, porque Benjamín Robles Montoya y sus secuaces, entre ellos, Margarita García García y otros más, gritaban en Oaxaca que no descansarían hasta ver en prisión a Gabino Cué.

Esto, fue una vil faramalla del “Cara Sucia”, porque sabía que Cué no pisaría la cárcel por el pacto que había tenido con José Murat para entregarle la gubernatura de Oaxaca, a cambio de impunidad para él, no para sus colaboradores.

       Por ello a quien el gobierno de Alejandro Murat encarceló fue a Tenorio para simular que combatiría la corrupción y que luego iría tras Gabino para encarcelarlo. Pura faramalla también de los Murat. Por ello Rubén Vasconcelos Méndez nunca fue tras Gabino Cué. 

    ¡Dios nos libre de la alimaña política que responde al nombre de Benjamín Robles Montoya, quién actualmente de la mano de Gerardo Fernández Noroña se está promoviendo en el estado como candidato del PT a gobernador de Oaxaca para el 2022!. 

  Como conclusión diremos que Gabino Cué pagó muy caro su entreguismo a los Murat, ya que estando estos corruptos en el poder le prohibieron a Gabino Cué que durante dos años viniera a la Ciudad de Oaxaca y al estado. ¡So pena que si lo hacía!, lo encarcelarían junto con Tenorio. Todo ese tiempo Cué, vivió en la Ciudad de México, desterrado de Oaxaca. Solo lo llamaban a que viniera para firmar documentos, nada más.

   Lastimosamente, después de ser gobernador de Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo se convirtió en esclavo de los Murat. Pero merecido lo tiene, porque habiendo nacido en Oaxaca y conociendo los problemas del estado, en lugar de dedicarse a gobernar, se dedicó a robar, como hoy, lo hacen los Murat y la banda de mexiquenses que trajo a Oaxaca el mexiquense Alejandro Murat.

   Sin que esto suene a ofensa o grosería, para Gabino Cué, Benjamín Robles Montoya y para  los que convirtieron en su esclavo a Cué, les queda como anillo al dedo, aquel apotegma que pronunciara Don Benito Juárez frente a los traidores al pueblo: “Malditos, mil veces malditos, aquellos que con sus palabras engañan al pueblo y con sus hechos lo traicionan”.

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