“Lavar puercos con agua y con jabón …”

Puerto Libre

Guillermo Hernández Puerto

Mire usted, amigo lector. Desde esta gran tribuna del pueblo, sostenemos  que Benjamín Robles Montoya, conocido en el bajo mundo de la política como El Cara Sucia y su esposa, la michoacana Maribel Martínez,  son  vividores o mamadores del Erario Público y Benjamín, es un a todas luces, un delincuentazo electoral.

Decimos esto, porque Benjamín llegó de Michoacán a Oaxaca con una mano adelante y otra atrás, pues no tenía ni donde echarse y hoy, gracias a los cargos de elección popular y a los cargos que tuvo como principal consorte en el gobierno de Gabino Cué es un hombre millonario, junto con su esposa, la michoacana, Maribel Martínez, que forman la familia feliz de los Robles Montoya-Martínez.

Y no mentimos. El Cara Sucia  lleva ya hasta ahora 12 años como representante popular. Y como va a repetir como diputado federal serán 15 años. Agregue usted, amigo lector, 3 años de diputada federal de su esposa serán 18 años y como va a repetir como diputada federal, serán 21 años, viviendo y enriqueciéndose del Erario Público como vulgares ratas salidas del albañal.

Súmese a esta riqueza los millones de pesos que se embolsan cada año de los recursos económicos asignados al Partido del Trabajo de los que son dueños, amos y señores en Oaxaca. Son pues, inmensamente ricos a costa de la miseria y hambre del pueblo oaxaqueño del que malévolamente se dicen sus más fieles defensores y redentores.

Benjamín es un delincuentazo electoral. Como testimonio de esto que decimos, está el caso de Lenin López Nelio, uno de los dirigentes del Partido del Trabajo, quien fue exhibido en redes sociales en un audio, dando instrucciones para utilizar padrones del Programa Bienestar para fines electorales y con ello beneficiar electoralmente a su jefe, Benjamín Robles, candidato a diputado federal propietario del distrito ocho.

El propósito de estos mapaches electorales es conseguir suficientes votos no solo para mantener el registro local del PT, sino para lograr diputaciones locales y presidencias municipales y para que el Cara Sucia negocie posiciones y dinero para su familia en la elección de gobernador.

 El colmo del Cara Sucia y sus achichincles ha llegado a tal extremo que andan utilizando el nombre del Presidente Obrador para su nefasta campaña política. A esto se le llama delincuencia electoral y a los que la realizan delincuentes electorales. Por lo tanto Lenin, y su jefe Benjamín al estilo del viejo PRI se etiquetan ellos solitos como mapaches electorales del Partido del Trabajo.

En nuestra opinión, el Cara Sucia  no merece el voto ni la confianza del pueblo oaxaqueño, sino un voto de castigo en las urnas y la condena  de la opinión pública por ratero y malviviente. La pregunta obligada ¿Y estos son los que presumen que al lado del Presidente Obrador van a transformar Oaxaca?.

¡Qué no chinguen estos pedorros con sus pedos verbales!. Porque lo único que están haciendo y seguirán haciendo es, enriquecerse a lo bestia con el Erario Público, porque  al igual que el gran ladrón de Oaxaca, José Murat y su hijo, Alejandro Murat no tienen llenadera, ya que su desmedida  ambición por el poder y el dinero es insaciable.

Como moraleja, cerramos este comentario con un dicho popular que reza:  “Lavar puercos con agua y con  jabón, se pierde agua y jabón”. Dicho  popular que les queda como anillo al dedo al Cara Sucia, a su esposa la michoacana y a José Murat y a su hijo, Alejandro Murat Hinojosa. Par de maleantes que desgobiernan Oaxaca.

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