Archivo de la etiqueta: Periodistas

La profesión de periodista vs lobos rapaces

Mi reconocimiento, gratitud a quienes ejercen la profesión de periodistas, en tiempos tan difíciles, donde sacar a la luz, corruptelas, cohechos, mentiras, nepotismos, injusticias, consecuencias de la inseguridad,…., les va la vida en su tarea, pues incomodan a seres corruptos e inhumanos que gozan de un manto protector de este sistema político, que avasalla, copta, acota, intimida, en su afán de mantener su poder para vivir con privilegios y riquezas a costa del poder, que por cierto otorgamos con nuestra indeferencia y nuestro culto a personajes que se visten de ovejas, hablan como Ángeles (caídos) pero son lobos rapaces, que destruyen, extorcionan, acumulan riquezas, nunca pagan sus delitos, ni devuelven lo robado, y ahora más que nunca, el cinismo pasea como en su casa.

Y el pueblo bueno, qué tiempo tiene? de abrir los ojos, si esta encantado con limosnas, y una clase media que lucha por mantener su familia, y ya ve todo perdido.

Y sin embargo su vocación de muchos hace que abramos los ojos, y nos informemos, nos invitan a investigar, y corroborar que lo que nos informan es verídico con pruebas que ellos mismos nos presentan.

Gracias, Gracias, Gracias.

Abigail Vasconcelos Castellanos.

 LOS ASESINATOS DE MOLLINEDO Y JOHANA EN COSOLEACAQUE, VERACRUZ

Puerto Libre

 Guillermo Hernández Puerto

    Con motivo del Día de las Madres, permítame amigo lector, decir lo siguiente: ¡No hay más ejemplo de abnegación y sacrificio que el amor de una madre a su hijo, desde que está en su vientre!.

    Así mismo decir: Cuando perdí a mi madre, Doña Nicolasa Puerto Balderas, perdí la escalera para subir al cielo y me sentí como una hoja seca a capricho del viento, pero en homenaje a ella, debo decir que aun siendo analfabeta, nos inculcó a mis hermanos y a mí, entre otros valores: La honestidad, humildad,  respeto, gratitud, dignidad y valor civil.

 Por esto, nos atrevemos a gritar: ¡Benditas sean las madres del mundo, de México y Oaxaca!, las que viven y las que nos cuidan y protegen desde  el cielo!. ¡Benditas sean por siempre y para siempre madres benditas y  adoradas!.

  Entremos, pues, en materia en el tema a tratar: Es incuestionable  que, México, nuestro querido México, es un país de alto riesgo para ejercer el periodismo, y lo que más nos preocupa y nos debe indignar a los periodistas y al pueblo es, que,  parece ser que al gobierno de la 4T  le vale madres la vida de los periodistas, por el alto número de periodistas que han sido asesinados y cuyos crímenes están impunes, pues lo autores materiales e intelectuales andan por las calles de nuestro país  sin preocupación ni temor alguno a ser sometidos y castigados por sus deleznables y cobardes crímenes.

 En Cosoleacaque, Veracruz,  el lunes 9 de mayo de este año 2022,  en vísperas del Día de las Madres, la directora del portal El Veraz en Veracruz, Yessenia Mollinedo, y la camarógrafa Johana García, fueron asesinadas  a balazos en el municipio de Cosolecaque, Veracruz.

En  esos dos hogares de mujeres veracruzanas hay luto, dolor y llanto y quizá desesperanza,  porque  las muertes de ellas   tal vez queden impunes como han quedado impunes la mayoría de los asesinatos de periodistas hombres y mujeres asesinados  en lo que va del gobierno de la 4T que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador.   Cabe  hacer notar para que  la  inseguridad es tan grave que   el Embajador de los Estados Unidos en México, Ken Salazar,  calificó el asesinato de Mollinedo y  Johana,  como un crimen cometido por cobardes.

 Por su parte la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha manifestado su preocupación no solo porque está en riesgo la Libertad de Expresión sino por el alto número de periodistas asesinados  en nuestro país.

En total dice la nota que da cuenta de  los asesinatos de Mollinedo y Johana, “ 11 periodistas han sido asesinados en lo que va de 2022 y siete durante la administración de Cuitláhuac García en aquella entidad”.

De acuerdo con los primeros reportes de Grupo Fórmula, –«Mollinedo» era acompañada por la camarógrafa Johana García, quien falleció en el lugar. Dicho ataque ocurrió a las afueras de una tienda de conveniencia ubicada en la calle Benito Juárez, colonia Cerro Alto, en dicho municipio de Veracruz”.

“Yessenia Mollinedo fue trasladada aún con signos vitales al Hospital de Minatitlán”, sin embargo, falleció posteriormente; formó parte del club de periodistas de Cosoleacaque”.

( Elizabeth Aviña) “ Durante la administración de Cuitláhuac García en Veracruz han sido asesinados siete periodistas: José Luis Gamboa Arenas, Jacinto Romero Flores, Julio Valdivia, María Elena Ferral, Clestino Ruiz, Yessenia Mollinedo y Johana García.

Mientras que a nivel nacional y en lo que va de 2022, “ 11 periodistas han sido asesinados, siendo el caso más reciente el de Luis Enrique Ramírez, quien era columnista de El Debate.

Los otros periodistas asesinados fueron: José Luis Gamboa Arenas, Margarito Esquivel Martínez, Lourdes Maldonado, Roberto Toledo, Heber López, Jorge Camero Zazueta, Juan Carlos Muñiz y Armando Linares”.

    Aparte del grito de los periodistas que repetimos: ¡No se mata la verdad matando periodistas!. Hay otro grito, el grito de miles de mujeres que exigen detener los feminicidios de mujeres y de niña y castigo a los responsables, así como parar también las desapariciones forzadas de mujeres, niñas y niños que están incontenibles. 

 La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) no solo ha denunciado la alta tasa de  asesinatos de periodistas, feminicidios y desapariciones forzadas, sino que llama al gobierno del presidente Obrador a tomar cartas en el asunto a fin de parar esta ola de criminalidad que va increscendo en nuestro país y que parece ser imparable.

Guillermo Hernández Puerto, profesor rural.

Jueves 12 de mayo del año de 2022.

 “Año de Ricardo Flores Magón”

Nula protección a periodistas

Un trompo que le está calentando la uña al presidente López Obrador es la vulneración, cada vez más acentuada, de la actividad periodística pues, según reconoce el subsecretario de Gobernación, Alejandro Encinas, en lo que va del actual gobierno han sido ejecutados o asesinados 52 reporteros o profesionales de la comunicación.

El funcionario se ha quejado, repetidamente, que el manto de impunidad que envuelve estos homicidios -más una cauda de periodistas lesionados, exiliados, perseguidos, amenazados y desaparecidos- tiene que ver con la casi nula aplicación de la justicia, pues de esta cifra, solo en cinco casos se ha dictado sentencia contra los culpables.

La desatención judicial a los graves casos de agresión en contra de decenas de profesionales del periodismo refleja, de algún modo, que el llamado Mecanismo de Protección para las Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas es una entidad sin dientes ni recursos para apurar a que actúen con celeridad las instancias procuradoras e impartidoras de justicia. Una nulidad, en pocas palabras.

Tampoco los demás órdenes de gobierno han resultado eficaces para defender la libertad de expresión o los derechos humanos. Todo ello, basta decirlo con bastante pena, en un marco de cambios y avances fundamentales alcanzados por la Cuarta Transformación.

Paralelo a lo que ocurre en el gremio periodístico, un gran número de casos de intimidaciones y muerte están padeciendo personas defensoras de derechos humanos quienes, desde las trincheras de la sociedad civil, han acompañado y defendido a todo aquél que ha sentido vulnerados sus derechos.

El responsable del Mecanismo quien funge como titular de la Unidad de Derechos Humanos en Gobernación ha aceptado que, entre los grandes enemigos para la protección, amenaza y riesgos que sufren estos dos sectores de la sociedad, se encuentran además de la impunidad, el crimen organizado y las autoridades municipales que no asumen sus obligaciones de proteger, sino que son parte del problema. 

Lo que no se dice, cuando los funcionarios del ramo están enfrente de las y los gobernadores de los estados es que, no importando del partido que procedan, sus administraciones también han sido omisas o cómplices de quienes perpetran los delitos o las agresiones. El Oaxaca de los Murat es prueba fehaciente del desdén por investigar y castigar, de manera ejemplar, el asesinato y las agresiones sufridas por trabajadores de medios de comunicación.

Esta situación está a punto de explotarle en las manos al primer mandatario y obligarlo a tomar medidas más drásticas para que, los recurrentes casos que a diario se denuncian, no expongan a su régimen a que sea catalogado por organismos de derechos humanos como poco sensible a estos reclamos. Si hay que cambiar leyes, instituciones y relevar mandos, es momento de hacerlo con el concurso de la mayoría del Congreso.

Esta semana la discusión pública se encendió ante la muerte, terrible y triste, de tres profesionales de la comunicación, una de las cuales mantenía medidas cautelares a su favor. Esto provocó que Encinas hiciera un llamado a cerrar filas para combatir este flagelo mediante acciones más firmes del Estado para enfrentarlo.

Una de ellas podría ser la presentación de una Ley General para establecer con perfecta claridad el tipo de responsabilidad y obligaciones entre los tres órdenes de gobierno, creando un sistema de prevención y protección a favor de este sector de la sociedad. No hay que olvidar que entre 40 y 50 por ciento de las agresiones provienen de autoridades locales las cuales, de manera muy cómoda, remiten los casos a la instancia federal.

Esto está sucediendo en Oaxaca, donde la autoridad estatal y no se diga los ayuntamientos, hacen mutis a la insultante inseguridad que padece la población. No escuchan, no ven ni sienten la problemática que nos aqueja.

La designación presidencial de la activista social y reportera de La Karakola, Nuria Fernández – quien proviene de las redes de resistencia y rebeldía zapatista- como nueva titular del DIF nacional, ha generado reacciones de quienes no entienden que un gobierno democrático debe dar acceso a gente que aporte a la transformación y que haya demostrado estar del lado de los débiles, como es el caso. Nuria tiene ahora la responsabilidad de asumir, con eficacia y humanismo, desde el servicio público, la defensa de las niñas, niños y las familias más desprotegidas. ¡Enhorabuena!

@ernestoreyes14