· Conduce Rocío Brauer, acompañada de especialistas en Tecnologías de la Información y Ecosistema Digital
· Esta entrega incluye secciones y datos exclusivos creados para los cibernautas
· Estreno: sábado 13 de febrero a las 11:00 hrs.
Conoce las tendencias en el uso de las nuevas tecnologías, en la segunda entrega de Digital, por la pantalla del Once.
Una producción de la televisora del Instituto Politécnico Nacional, en donde Rocío Brauer muestra los avances de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, así como el Ecosistema Digital, de la mano de expertos, quienes recorren diversos puntos en busca de innovaciones.
Asimismo, en cada programa hay charlas con especialistas invitados en “Foro Chat”, participaciones a distancia con otros conocedores, así como cápsulas informativas con datos duros, curiosos y explicaciones de términos digitales para comprender mejor los temas.
Esta nueva entrega, producida por Jorge Farías Ducoing, creador de Factor Ciencia, uno de los programas emblemáticos del Once, cuenta con una entrevista, dentro de la cual se interactúa con los usuarios de redes sociales, a través de secciones, datos exclusivos y trivias lanzadas a lo largo del programa.
No lo olvides, los sábados a partir del 13 de febrero a las 11:00 horas, mantente a la vanguardia tecnológica en Digital, segunda temporada, por la señal 11.1 del Once, y en su plataforma https://canalonce.mx/ .
· Muestra sitios turísticos rodeados de elementos de la cultura pop, historia y tradiciones mexicanas
· Expertos en cada tema narran acontecimientos históricos y anécdotas de los lugares y personajes involucrados
· Estreno: jueves 4 de febrero a las 20:30 hrs.
El Once presenta la segunda temporada de Lugares secretos, una ventana que muestra algunos de los sitios emblemáticos que involucran a personajes, acontecimientos o datos históricos y culturales de México.
Una coproducción de la televisora del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y Jesús Alberto López Brito que da continuidad a este viaje a lo largo de ocho episodios, donde además de paisajes turísticos, se contarán anécdotas enmarcadas por opiniones de expertos en cada tema, como cine, música, televisión, lugares históricos, historia de México, escritores y deportes como el box y el baseball.
Cada programa se divide en cuatro bloques; en cada uno se desarrollan ejemplos del tema a tratar sobre tres personajes y lugares que tienen relevancia en la historia y cultura de México. En cada uno, expertos o protagonistas serán la compañía en el recorrido por los lugares y momentos mágicos de este viaje.
Esta temporada marca la importancia de la cultura pop, historia y tradiciones mexicanas, que hacen de cada visita una experiencia enriquecedora, rodeada de hermosas postales que invitan a sumergirse en una nueva aventura.
Redescubre los Lugares secretos de México en su segunda temporada, a partir del jueves 4 de febrero a las 20:30 horas, por la señal abierta (11.1) del Once, y en su plataforma:
En agradecimiento a invitación que le hizo el museo, pintor decide donar recursos para solventar adeudos con trabajadores de la institución
En solidaridad con los trabajadores del Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), el pintor, escultor e instalador Alberto Aragón Reyes aportará recursos para abonar a los sueldos que les adeudan.
Agradeciendo la invitación que le hizo la Asociación de Amigos del MACO A. C. para exponer sus obras, tras consultar la situación con el patronato del Museo y escuchar a los directivos sobre las gestiones ente el Gobierno del Estado, decidió realizar un donativo que permitira ir abonando los salarios que se adeudan a los trabajadores desde mayo de 2020.
Aragón Reyes lamentó las circunstancias por las que se retrasaron los sueldos a los empleados del MACO, y expresó su deseo de que su contribución pueda paliar algunas necesidades de quienes dependen económicamente del Museo.
Consideró que en el caso del MACO hay dos asuntos fundamentales: que el Museo retome actividades de alto nivel a la brevedad posible, y que la situación laboral de quienes trabajan en la institución quede debidamente garantizada mediante contratos justos y puntuales.
Además, el creador hizo un llamado a la comunidad artística de Oaxaca y del país, así como a las autoridades, para que se sumen a apoyar a los trabajadores del MACO e impulsar los esfuerzos que la Asociación de Amigos de dicho Museo está realizando.
Consideró muy saludable el llamado que hizo el día de ayer el patronato del Museo para reformular el manejo del MACO, y expresó que ante todo es imprescindible transparentar el manejo financiero, cumplir con la normatividad para recibir recursos y donativos, así como respetar los derechos humanos de quienes trabajan en el Museo.
En este año expondría en la Galería Galschiøt, en la Odense, Dinamarca, pero decidió destinar los recursos que emplearía en el aseguramiento y traslado de sus obras a ese país europeo, para mitigar los problemas financieros que afronta el MACO y exhibir su muestra artística en las salas del museo para lo cual ha reunido diversas colecciones de su obra visual y plástica.
El artista aprovechó la oportunidad para encarecer la decisión de la Asociación de Amigos del MACO A. C. a fin de reactivar las actividades en el espacio con una muestra del importante Acervo del propio Museo y una exposición en homenaje al maestro Francisco Toledo, quien fue uno de los fundadores de la prestigiosa institución, que en 2021 cumple 29 años de labores.
La Locomotora Foro Escénico se prepara para la reactivación de sus actividades este mes de Febrero con dos grandes obras de teatro dirigidas y producidas por mujeres: “CERO” de Ingrid Cebada y “Oliva Olivo, adicta a los patanes de Paulina Guisa.
La obra “CERO” de la compañía La Maniobra es una obra escrita y dirigida por Ingrid Cebada, quien ganó el premio de dramaturgia Emilio Carballido 2017. Las funciones tendrán lugar los días 24, 25, 26 y 27 de Febrero a las 7pm. CERO es una obra que entrelaza la vida de Lina, Enrique y Lucía.
Estos tres seres humanos a punto de cumplir 27 años tienen la necesidad de hacer por primera vez algo que les ayude a completar el rompecabezas de su vida. Sin haberse visto nunca, emprenden un viaje a la ciudad de Xalapa para encontrar ingenuamente el mar, a un padre que se perdió desde la infancia y a un tipo que merece escuchar el discurso de un corazón roto.
CERO nos habla de aquello que se vuelve potencia desde el momento de un encuentro inesperado, de lo remoto y lo posible que es entablar una amistad entrañable con el desconocido que va junto a ti en el autobús. Donde la búsqueda de sí mismo no siempre se hace en soledad.
Para asegurar su lugar ya pueden comparar su boleto en preventa a $100 o el día del evento a $120. Por otro lado, La obra “Oliva Olivo, adicta a los patanes” tendrá su tercera temporada en el mes del amor y la amistad. Este montaje es una producción del grupo Regordet Cabaret, escrito por Paulina Guisa y dirigido por Andrea Maliachi. Las fechas de sus presentaciones serán el 12, 13 y 14 de Febrero a las 7 pm. “Oliva Olivo: adicta a los patanes” es una obra de teatro cabaret que muestra a través de la sátira y la farsa, tratamientos de sanación exprés, así como las nocivas conductas que la tecnología y redes sociales impulsan para desarrollar conductas violentas dentro de una relación, para que ésta al final se convierta en una relación tóxica.
Además de tocar temas como la soledad, el desamor, el acoso sexual y la autoestima. La acción de la obra se desarrolla durante una sesión de grupo de personas adictas a relaciones tóxicas, donde los espectadores son el quorum asistente a la reunión y Oliva, la coach de este grupo. ¿Quién es Oliva Olivo? Oliva Olivo es una mujer que tras fallidas relaciones amorosas acepta que tiene un “problemita”. Ella es adicta a los patanes. Por lo cual decide abrir una convocatoria para formar un moderno grupo de personas adictas a las relaciones tóxicas donde implementa su peculiar tratamiento de sanación emocional.
Convencida de haber superado a Popeye, recibe una llamada en plena sesión que pondrá a prueba lo infalible de su método. Para asegurar su lugar ya pueden comparar su boleto en preventa a $100 o el día del evento a $120. Para ambas producciónes contamos con el servicio de LocoTickets (entrega de boletos a domicilio) es totalmente gratis, y para solicitarlo sólo deberán de enviar un mensaje a nuestro whatsapp de empresa: 951236735 #LaLocoRifa #TeatroEnOaxaca
Con una conferencia virtual iniciaron las actividades con motivo del XXXIII Aniversario de la declaratoria de la Zona Arqueológica de Monte Albán y el Centro Histórico de Oaxaca como Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 10 de diciembre de 2012.- La ciudad de Oaxaca de Juárez es un museo viviente, señaló el cronista de la ciudad capital, Jorge Bueno Sánchez, durante el desarrollo de la conferencia ¿Por qué Oaxaca de Juárez fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO?, con la cual el Ayuntamiento capitalino dio inicio a una serie de eventos para celebrar el XXXIII Aniversario de la declaratoria de la Zona Arqueológica de Monte Albán y el Centro Histórico de Oaxaca como Patrimonio Mundial.
La conferencia promovida por la Dirección de Cultura y Turismo para celebrar el reconocimiento a la ciudad, tuvo también por objeto difundir el tesoro urbano de las y los oaxaqueños, los retos y desafíos que significa conservar la herencia arquitectónica y el legado cultural y artístico puesto que “Oaxaca de Juárez es representativa de la mexicanidad”, como señaló el cronista de la ciudad.
La subdirectora de Turismo, Myriam Adriana Zorrilla Ruiz, a nombre de la directora de Cultura y Turismo, Gloria Martínez López, dio la bienvenida a las personas que siguieron con atención la charla transmitida de manera virtual y en donde se dio cuenta del gran bagaje histórico de la capital, de sus profundas raíces indígenas zapotecas, pasando por la herencia hispánica hasta arribar al cosmopolismo mostrado por una ciudad culturalmente viva y vigente.
Bueno Sánchez enlistó que las razones por las cuales la Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO) incluyó a Oaxaca de Juárez en el grupo de ciudades patrimonio mundial: la arquitectura de los edificios religiosos, públicos y civiles construidos con las manos mágicas de los indígenas que esculpieron en cantera verde de Ixcotel, el legado cultural, la música, gastronomía, los personajes que han contribuido a su engrandecimiento y el sincretismo de costumbres.
Indicó que el binomio de la capital y del sitio de Monte Albán es producto de que Mesoamérica fue una milenaria entidad cultural, social y arquitectónica. Con cantera verde se edificaron el acueducto, las fuentes, los frontis, dinteles, contrafuertes, templos y plazas, entre otros. El cronista de la ciudad dio cuenta de fechas importantes para la preservación del patrimonio de las y los oaxaqueños como el decreto que determinó la Zona de Monumentos Históricos de la Ciudad de Oaxaca el 15 de marzo de 1976.
Recordó que el Centro Histórico de Oaxaca comprende un área de cinco kilómetros cuadrados, 247 bloques y 1,200 monumentos catalogados de arquitectura civil y religiosa y antiguas. La capital del estado deslumbra a sus visitantes con monumentos como el Centro Cultural, templo y convento de Santo Domingo, la biblioteca Francisco de Burgoa, el teatro “Macedonio Alcalá”, sus calles y trazo forjados a cordel por Alonso García Bravo.
El cronista de la ciudad descartó la posibilidad de que Oaxaca de Juárez pierda el reconocimiento como ciudad Patrimonio Mundial, e indicó que a las y los ciudadanos corresponde la conservación de nuestra capital y a la autoridad su preservación para futuras generaciones.
Finalmente, la Dirección de Cultura y Turismo invitó a las y los ciudadanos a seguir las redes sociales del Ayuntamiento pues se han programado diversos eventos hasta el 12 de diciembre con motivo de esta celebración, como videoconferencias, exposiciones virtuales, ponencias magistrales virtuales que se realizarán en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia y que incluye un Canto a la ciudad por parte del Coro de la Ciudad, mismo que se difundirá vía redes sociales el viernes 11 de diciembre a las 18:00 horas.
Esta es la segunda vez en mi vida que puedo hablar, largo, con Wendy Guerra. La primera vez fue hace quince años. Nos conocimos en un cumpleaños en La Habana. No sabíamos quiénes éramos. Esto facilitó la conversación. Años después nos encontramos en una feria del libro en Lima. Ella ya había publicado Todos se van, su primera novela. Yo había sido invitado a hacer una exposición de libros de Gabriel García Márquez. Eso fue en el 2008. No habíamos vuelto a cruzarnos hasta hoy 28 de abril del 2019, durante la Feria del Libro de Bogotá, gracias a la gentileza de John Cáceres. He leído todos sus libros en orden de aparición. Tengo muchos reparos a su obra y a su escritura. Más no por eso deja de inquietarme un personaje tan complejo y polémico como ella. Si el territorio de la literatura es de la ambigüedad nada más interesante que conversar con una escritora cubana como Wendy Guerra.
Empecé leyéndote como poeta. Hace muchos años encontré, en un “timbiriche” en la esquina de Línea y H, tu primer libro:Cabeza rapada. Tenías 26 años. ¿Cómo fueron tus inicios en la poesía?
— Mi mamá era una gran poeta. Alrededor de mi casa estaba Sigfredo Ariel, Antonio José Ponte, Omar Pérez, Atilio Caballero (mi padrastro). Había un movimiento poético. Estos son como aproximaciones a la luna porque ellos ya tenían un universo poético denso. Y yo no me creía, vamos a decir, capaz de escribir a esa altura, pero hacía lo que podía. Creo que ese libro es el resultado de un diálogo, quizás, con mi madre. De “yo también puedo”. Venía de un mundo donde eran grandes los poetas. Mi mamá era muy amiga de Eliseo Diego también. Y yo fui muy amiga de Lichi. Era difícil escribir y creer que uno podía ser un gran poeta.
¿Qué poetas leías en ese momento?
— Bueno, a Eliseo lo leo siempre. Lezama me encanta. Sigfredo me gusta muchísimo. Yo creo que en la Nueva Trova hay mucha poesía. La obra de Silvio. Ponte es un poeta que yo recito mucho. Ahora que empiezan los apagones recuerdo ese poema suyo que dice: “Se apaga un municipio para que exista otro/Ya mi vida está hecha de materia prestada”. Sigfredo tiene humor y desparpajo. Pero Eliseo es mi Dios. Me guía siempre. Y Reina María Rodríguez, que para mí es canónica. No puedo dejar de nombrarla.
Cuando nos conocimos en el 2004, en casa de Silvio, me hablaste con muchísimo cariño de Lichi. ¿Qué representó él para ti?
— Un maestro. Familia. El amor por Lichi no es ni siquiera mío. Es un amor que tengo que compartir con mucha gente. Nos abrió, con otros escritores que salieron de Cuba, el camino del mercado, la posibilidad de contar Cuba a través de la literatura. Abrió el camino para que los de mi generación pudieran ir adelante. Con Caracol Beach puso, indiscutiblemente, el nombre de la literatura cubana en un lugar que no lo tenía. Fue uno de los grandes premios de la literatura cubana.
¿Cómo fue presentar un programa infantil en la televisión, publicar el poemario y empezar a estudiar dirección de cine?
— La educación en Cuba, en el mundo del arte, es interdisciplinaria. Pasamos por muchos procesos. Cuba no es un lugar donde hay cines de estreno, películas americanas, acceso amplio a Internet… Los jóvenes (yo ya no soy tan joven) leen, pintan, bailan, cantan y yo fui aprovechando todas las posibilidades. Hay un dicho de mi madre: “En Cuba las escuelas están abiertas de la ocho de la mañana a las once de la noche”. Yo aproveché todo eso. Eso está a la hora de interpretar y encarnar los personajes de mis novelas. Es como si tú hubieses bailado en cuerpo de baile toda tu vida y puedes ir a proscenio a interpretar Giselle, sabes cómo se está moviendo todo a tu alrededor. Y si además fuiste luminotécnico de teatro sabes cómo se ilumina todo. Y si estudiaste piano sabes cómo la orquesta va a caer y que no te puedes demorar… Entonces yo creo que mientras más capacidad técnica tú tengas menos lagunas ve el lector en ti y más seguridad y certeza le das a la hora de contar los personajes, de escribir.
Hace unos años salió en Cuba La habitación más tibia, una recopilación de poemas de tu mamá, prologada por Sigfredo Ariel. ¿Cómo era la poesía de Albis Torres?
— Todo esto empezó porque la Universidad de Monterrey, en la persona de José Garza, me pidió un libro de mi mamá. Le pedí a Sigfredo que buscara y que buscara. Lo antologó para Cuba y para México lo hizo William Navarrete. Juntos llegamos a recuperar porque mi mamá todo lo que hacía lo botaba. Ella escribía, botaba lo que escribía, era como un proceso fisiológico. Y en esa colada he encontrado un lenguaje que yo, de fresca y atrevida, rescaté. Yo no sé si ella estaría muy de acuerdo con que fuera publicada. Ella era una performista de la literatura. No le interesaba retenerlo sino reciclarlo dentro de ella. Compartirlo con los amigos.
Has llevado un diario durante casi toda tu vida. ¿Cómo fue ese proceso de transformación de lo íntimo a lo público? ¿Del diario a la novela Todos se van?
— Por esto de lo interdisciplinario. Yo vengo, también, de una obsesión por las artes visuales. No tanto por coleccionar sino por comprenderlas. Yo creo en este proceso de Ana Mendieta de internarse en la tierra, de meter su cuerpo en un lugar del que fue expulsada. Yo me siento muy Ana Mendieta en ese sentido, literariamente. Se tuvo que ir porque su familia la llevó al exilio sin preguntarle. Era una niña. Ella regresó a Cuba y se metió en la tierra e hizo un diario físico-corporal registrado con fotografías. Mi registro es a nivel literario. Yo creo que en eso hay un paralelo entre las dos obras.
Otro personaje fundamental en tu obra es Anaïs Nin…
— Nació en París, pero se crió como cubana oyendo danzas de Ignacio Cervantes y escuchando a su mamá cantar canciones cubanas y sefardíes. Vivió en Barcelona y en Los Angeles. Y también la traigo, como Ana Mendieta a su cuerpo, al cuerpo de mis libros. Y la meto en La Habana y la enfrento con Capablanca, con Wifredo Lam, con Julio Antonio Mella, quien, deliro, fue su primer amante. Y esa obsesión mía de traer, de transpolar…
Esta, tu tercera novela, es para mí un punto de quiebre en tu obra: te alejas de lo autobiográfico y te adentras en lo histórico. Juegas con la historia posible. Vas llenando vacíos en ella. Es una novela bisagra en tu obra.
— Escucha lo que te voy a decir: en todas nosotras, mujeres, cuando tenemos un éxito, como en Todos se van, luego el momento ese en que el editor te pide un segundo libro es de un pánico… Lo único que pude hacer fue una dilatación del problema. Además, que el editor siempre te pide que seas “tú misma” y “tú misma” es el libro anterior. Eso es Nunca fui primera dama. Sin embargo, el libro de Anaïs Nin, me permitió salir un poco de mi cuerpo y trabajar con sus lenguajes.
¿Cómo es ese encuentro con ciertos momentos o hechos de la historia de tu país que ocasiona (por llamarlo de alguna manera) una explosión en ti y te hace narrarlos?¿En qué momento ese encuentro se transforma en una novela?
— Chico… Yo creo que en el piso frío de mi casa cuando yo limpio. Las cubanas tenemos un ritual que es baldear la casa. No importa que tengas una señora que te ayude. Tú baldeas tu piso. Es una cosa preconcebida. Y después que lo baldeas te acuestas en el frío de ese piso, con poca ropa, y ahí es una sensación como que te hundes y te hundes en una soledad muy aterradora donde nadie toca la puerta, tú eres un bicho raro, tú sientes que estás haciendo algo malo solamente por denunciar las cosas que pasan. Y no de manera política. Yo no soy Yoani Sánchez, ni las Damas de Blanco…No soy eso. Yo soy una escritora simplemente.
Como mismo mis compañeros, que en Colombia o en Perú, denuncian que hay un problema o que en México están matando gente… Con la misma moral con que ellos trabajan sus realidades, yo trabajo las mías. Lo digo al principio de la novela: “Debo ser la única persona que hoy se siente sola en La Habana. Vivo en esta ciudad promiscua, intensa, atolondrada y dispersa donde la intimidad y la discreción, el silencio y el secreto, son casi un milagro, ese lugar en que la luz te encuentra allí donde te escondas. Tal vez solo por eso cuando uno aquí se siente solo es porque en verdad ha sido abandonado”. Si encuentras eso y no te das cuenta de que hay ahí una novela no eres escritor. Si tú hallas ese leitmotiv y encuentras que estás en una caja, que es tu casa, y que tienes que hablar de esa caja y no lo desarrollas eres un vago.
¿Hay alguna novelista de tu generación, alguna narradora cubana que leas?
— La más grande que yo encuentro en mi generación (y que me gusta mucho) es Ena Lucía Portela. Ella es una mujer muy sofisticada. No es una narrativa para todo el mundo ni para todos los momentos. Es como caviar. Una cosa muy exquisita. Yo creo que es un secreto muy bien guardado (como decían en la feria del libro de Guadalajara). Estuvo en Bogotá 39 y yo la leo mucho. Para mí es un referente muy importante. Creo que un escritor que no lea a su generación está perdido en su megalomanía. Creo que ella es alguien cardinal.
¿Y los más jóvenes? ¿De los de la llamada “Generación 0” lees a alguno?
— La literatura cubana es como un pueblo que tiene casas dispersas, donde llueve mucho, y uno va cubriéndose con un periódico tratando de llegar de una casa a otra. La Generación 0 tendrá que multiplicarse y crecer. Ya veremos… Hay tanto que leer en todo el mundo. Yo compro tantos libros… Creo que hay que hacerlo cuando la gente te demuestra que lo hace bien. A veces compro cada libro, en mi propia Cuba, que es una gastadera de tinta por gusto. Uno está expuesto a la mala literatura como a la buena también.
Me llama mucho la atención, creo que viene de tus estudios de cine, el uso de la técnica del montaje que haces en tus novelas. El cómo las vas armando…
— Y también del arte contemporáneo. Del videoarte.
En mi opinión el escritor cubano contemporáneo se enfrenta a un gran problema: sus lectores están esperando que, de alguna manera, cuente su realidad. Que sea un cronista de su tiempo, un testigo de su época. Están (o estamos esperando) que nos cuenten (parafraseando a Lezama Lima hablando de José Martí) “ese misterio que nos acompaña”.
— En eso me fue muy bien con Todos se van porque todos los lectores y amigos de mi generación me agradecen muchísimo. Me dan ganas de llorar contarte esto… La gente me dice: “Gracias”, porque Todos se van fue como un himno, una cosa nuestra, colectiva. La escuela al campo, los padres movilizados, la sexualidad en las becas, la pérdida de la virginidad con un maestro, con un hombre mayor… Ahí está eso. Yo agradezco mucho haber tenido la luz de dejarme guiar por lo que fuimos. Este último libro no tiene nada que ver con Cuba. Es Centroamérica pura. Parte. Y si se narra Cuba es hacia los anales de la historia del protagonista o de la coprotagonista, que es una prostituta política. No creo que yo sea un cronista como pudo ser Lichi. Yo soy una escritora que trabaja muchos registros y donde la realidad le entra por la ventana. No escribo en primera persona, como en Los caídos(la novela de Carlos Manuel Álvarez). Es una novela muy naturalista, muy cercana al coloquialismo. Tiene más que ver con las novelas de Luis Rogelio Nogueras: Y si muero mañana y Nosotros, los sobrevivientes. Los personajes son muy naturales y tienen unos sufrimientos muy diarios. Yo trabajo con una literatura más performática donde la realidad entra y sale, pero donde el hombre (como puede ser Edmundo Desnoes en Memorias del subdesarrollo) tiene un gran problema que es muy universal y la heroína un gran problema, que puede ser la soledad. Y cuando abres el plano te das cuenta que está en ese contexto político. Pero si a esa mujer ahí, masturbándose en ese piso, tú le hubieses abierto el plano puede ser que sea en Praga, puede ser que sea Ana Frank con quince años… Es el problema del hombre y donde Cuba es un valor añadido. Siento que si nosotros nos dedicamos a trabajar solo para hablar en contra o a favor de Cuba se nos va a ir el momento. Y se nos va nuestro rol como autores delirantes de nuestra propia literatura. Creo que para encontrar un nuevo lenguaje, en una nueva generación, hay que hacerlo de una manera no naturalista (como hacen cine Iñárritu y Cuarón) y eso no está en la obra de los más jóvenes. Yo solamente lo he hecho porque tengo el diario como un paliativo. Y porque tengo el performance. La novela más realista, metida en un mundo deconstructivo e interesante, no la he encontrado dentro de Cuba. El “efecto Bolaño”, por ejemplo, para decirlo groseramente. Él habla de la realidad de México de una manera bestial. Hacia todos los sentidos. Esa manera de narrar no la he encontrado ni en la generación de Virgilio Pinera ni en la generación de nosotros, de Ena y mía. No hay una generación que pueda contraer y decontraer la realidad.
Te quiero preguntar por Leonardo Padura, quien creo que sí siente, o tiene, el compromiso y la voluntad de ser el testigo de su tiempo cubano. Y, también preguntarte, por Pedro Juan Gutiérrez, otro mundo y otra estética.
— Pedro Juan es el chico malo que hay en todas las literaturasde todas las grandes potencias literarias del mundo. En Brasil hay uno; Bukowski está donde está… En los mapas, en la peripecia de la literatura están. Lo que tiene Pedro Juan en la arena de su obra, cuando la ciernes, es un mundo marginal que él conoce como pocos y donde nosotros no nos podemos arrimar. Por mucho que queramos hacer lo que hace Pedro Juan, hay que ser verdaderamente terrible. Y meter el dedo en la miel y chupársela para poderentender que las mieles de lo marginal son verosímiles. Solo él puede hacer eso. Tú lees sus novelas y te das cuenta de que él vive en ese barrio, que esos son sus vecinos y que esas son sus mujeres. Hombres sin mujer, de Carlos Montenegro, o los libros de Reinaldo Arenas, esa literatura está untada del semen y del sudor de sus escritores. Eso es algo tan coherente como sus propias biografías. Y cuando alguien ejerce una tacha sobre la obra de Pedro Juan, por ejemplo, yo hago como en los museos: doy cuatro pasos hacia atrás y con los ojos achinados me pregunto: ¿Está tachando la vida de Pedro Juan o la obra de Pedro Juan? Estamos hablando de que uno va a una librería y a nadie le ponen una pistola en la cabeza para comprarse un libro de Pedro Juan. Como a nadie le imponen alquilarse una habitación en la Centro Habana profunda (donde yo me crié con mi madre) porque siempre estará el Hotel Meliá Cohiba. Entonces es un balcón al que te puedes asomar o no. Es verosímil su sudor y su semen y para mí eso es una caja maravillosa. Es un regalo porque Cuba no es blanco o negro. Cuba también es Pedro Juan Gutiérrez. Es un pozo. Y si te quieres asomar y tu misma cara te seduce y te lleva al fondo, bienvenido. Mira a ver cómo emerges si quieres hacerlo. Pedro Juan es un ejercicio literario distópico. No todo el mundo quiere ver esa Cuba. Y a muchos de los más jóvenes les cuesta mucho entender que eso fue un residuo del período especial y del canibalismo literario de Pedro Juan. Inventado.
Con Padura estoy más parcializada porque es mi compañero de viaje, compartimos editoriales, festivales… Padura y su esposa Lucía son para mí como Gabo y Mercedes. Es un periodista que estudia mucho con un buen aparato de referencia. Tiene una vida cubana criolla en Mantilla. Se siente su sedimento. Y es un escritor clásico que, como Gabo, viene del mundo del periodismo. Te guste o no te guste es monolítico. Es algo que no se puede no validar al nivel de lo que escribe. Y si te pones a buscar tachas ahí, también, ves la tacha en ti mismo. Buscando defectos en El hombre que amaba a los perros te encuentras en el universo del hombre que creó Stalin en cada uno de nosotros. El pequeño Stalin que nos habita. Perseguidor. Creo que Padura, también como Pedro Juan, es algo en sí mismo, una caja sellada. Nadie obliga a leer a Padura.
La última pregunta, Wendy: ¿Qué es una novela para ti?
— Es una caja de regalo. Cuando me compro una novela es como cuando alguien te trae un regalo envuelto así, maravilloso, con un olor que puede ser a comino blanco de la India. Ese momento de ir derribando la novela, poseyendo la novela… No encuentro nada (ni siquiera el sexo) que me guste más que leer una novela nueva o encontrar un universo nuevo, un autor nuevo. Y le digo a todos los escritores cubanos, que son los que más critican a Padura y a Pedro Juan y demás animales del zoológico, que es una suerte tener una Cuba con todos esos nichos y que para escribir una mejor novela, tener un propio estilo, hacer un nuevo imaginario cubano, solo hay que hacer una cosa: ¡dejar de hablar basura y sentarse a hacerlo! Dejar de hablar tanto y el mejor homenaje: el diario cumplimiento del deber. Si las novelas de Padura no les gustan que escriban unas mejores.
La pagina Oaxaca Es Cultura nos comparte una serie de videos que realizan para conocer el trabajo de diversos artistas de la ciudad de Oaxaca. Ciudad cuna de grandes figuras a nivel internacional, Oaxaca brinda un abanico de colores, formas y mundos dentro del arte.
En esta ocasión vemos un recorrido por el taller del maestro Patricio Santiago y el increíble trabajo que realiza esculpiendo piezas únicas.
La Dirección de Cultura y Turismo Municipal de Oaxaca de Juárez nos comparte una serie de videos sobre los barrios y personajes de la ciudad de Oaxaca. A través de ellos conoceremos leyendas, tradiciones, costumbres, espacios y más sobre la basta cultura oaxaqueña que abarca gastronomía, bebidas, arte, hermosos lugares y grandes artistas.
La Dirección de Cultura y Turismo Municipal de Oaxaca de Juárez nos comparte una serie de videos sobre los barrios y personajes de la ciudad de Oaxaca. A través de ellos conoceremos leyendas, tradiciones, costumbres, espacios y más sobre la basta cultura oaxaqueña que abarca gastronomía, bebidas, arte, hermosos lugares y grandes artistas.