Empieza el jaloneo, y la violencia política hacia mujeres y a veces hacia hombres

Como cada vez que hay elecciones en los sistemas normativos internos de las comunidades indígenas Oaxaqueñas, dónde se rigen por el uso y la costumbre.

Empieza el jaloneo, y la violencia política hacia mujeres y a veces hacia hombres.

Después del 2014, que hubo un decreto del entonces Gobernador Gabino Cue, como respuesta a la sentencia REP-SUP 16/2014.

Donde él, exigió en ese decreto, que a partir de ya, en ese entonces, que por lo menos hubiera una mujer en los cabildos de usos y costumbres.

Para que se aceptarán las actas de Asambleas comunitarias y el IEEPCO avalará a las autoridades ahi escritas.

Esto como para tapar el ojo al macho, ante la desnudez y evidencia, que dejó dicha sentencia,

dónde se visibiliza, que en las 418 municipios que se rigen por sistemas normativos indígenas, usos y costumbres,

no se sabe con exactitud, en cuántos las mujeres votan y son votadas, y la sorpresa es que no hay estadisticas al respecto.

Y mucho menos, nunca antes hubo interés de que las mujeres esten en la toma de decisiones de sus comunidades.

A pesar de que en nuestro País, México, ya tenía mas de 60 años, en ese entonces 2014, que desde la Constitución la mujer tenía derecho a, hacer votada y votar.

Sin embargo, en partidos solo había cuotas, la paridad estabamos apenas exigiendola en esos espacios de poder, y toma de decisiones,

Su servidora, tuvo la osadía, desde entonces exponerla y solicitarla, a traves de mi voz en la Asamblea comunitaria de San Bartolo Coyotepec, después de un proceso que dió como resultado la sentencia antes escrita.

Fué entonces que surgió la violencia política de género de manera generalizada en muchos municipios que se rigen por usos y costumbres, por la resistencia a incluir a la mujer en la toma de decisiones de manera libre y sin obstáculos.

Fué que para que sus cabildos, fueran avalados ante el IEEPCO, se inventaron regidurias, como regidurias de género, de agua potable, donde ni siquiera había agua potable, etc,

Viéndoles la cara a las mujeres, pues ya con esto, la comunidad creyó que estaba incluyendo a las mujeres en sus cabildos, y ya todos contentos.

Se desnudo el machismo y la misoginía arraigado en México y el mundo.

Se notó que no tenían respeto por los derechos de las mujeres a estar en la toma de decisiones, votar y ser votadas.

Entonces como las unicas que daban servicios comunitarios eran mujeres, viudas, solteras, divorciadas, solas, Ellas si cumplían el requisito de poder ser regidoras.

Entonces ellas empezaron alzar la voz, porque ellas son el sostén de su familia y al dar un servicio no era un privilegio, ni un honor, ni un derecho, más bien una carga pesada y dificil de llevar.

Hasta imposible, porque, en muchas comunidades los gobernantes tienen que ser mayordomos de algúna santidad, festejo a un santo, es decir hacer una fiesta durante o antes de tomar el cargo. Esto en muchos pueblos es un requisito inalineable, inamovible.

Pero además a ellas en muchas comunidades esas regidurias, no son remuneradas económicamente, para ellas no alcanza la dieta, ni se les incluye en la toma de decisiones, se les excluye de las reuniones de cabildos.

Y de la administración y decisión de cómo administrar y en qué, los dineros, que llegan al municipio, del Estado, de la Federación, y lo recolectado en el pueblo, por multas, y cooperaciónes, etc.

Bueno ya la transparencia y rendición de cuentas, muchas veces ni el pueblo se entera que es su derecho exigirlo a sus autoridades municipales, comúnales y ejidales, etc.

Entonces para cumplir la cuota que exige el IEEPCO, les exigen a mujeres solas, solteras, viudas, que si cumplen el requisito, y ellas obvio, se niegan, pues no hay un apoyo económico para ellas, al contrario grandes gastos.

Por lo que ellas se niegan a servir desde una regiduria muchas veces creada a modo, y otras veces sólo son prestanombres, pues quien lo ejerce es su pareja si son casadas.

Una real autonomía e inclusión en cabildos de usos y costumbres, para mujeres indígenas, aún no es verdad, son muy pocas las que lo viven y lo realizan, en libertad y seguridad.

Entonces las mujeres casadas quedan excluidas de la toma de decisiones porque nunca han hecho un servicio a nombre propio, sino muchas veces, a nombre de sus esposos.

Entonces que solución le dan en algunas comunidades, pues les toman los servicios de los esposos, que muchas veces ellas hicieron, otras ya empiezan a servir como topiles, cosa que antes en muchas comunidades era solo asunto de hombres.

Y dónde está mas difícil es el cubrir la costumbre del servicio de mayordomo, esas fiestas cada vez el gasto es mas alto , y se gastan muchas decenas, o cientos de miles de pesos en estas fiestas, mayordomías.

Algo que sucede, cuando llega una mujer a la sindicatura, y descubre malos manejos de los dineros, muchas veces es amenazada, y la tildan de chismosa y que no coopera con la autoridad, que es una molestia, y todo porque no se presta, al atraco, al robo, a la mentira, a la corrupción.

Muchas veces son destituidas ante la Asamblea de sus cargos, pues una gran mayoría apoya las calumnias, y deberás las tildan de chismosas e incómodas para el buen, segun, desarrollo del presidente y demás cabildo en turno.

Muchas veces mujeres ante esto se han tenido que ir de sus comunidades.

Por otro lado las comunidades que sus gobiernos solo duran un año, muchas y muchos no cobran una dieta, las cantidades que administran son tan pequeñas, que prefieren dar su servicio como tequio.

En estas comunidades, gracias a las esposas de los esposos que por años sólo ellos gobernaban, pues Ellas sostenienen a la familia, mientras el esposo ejerce su mandato en el cabildo, desde presidencia hasta regidurias.

Entonces muchos esposos no estan dispuestos a cambiar el rol, para que la esposa sirva, y sea incluida en la toma de decisiones, porque ella tendría doble carga, el servicio y el hogar, pero además muchos no les agrada que sus esposas convivan muy cerca con otros hombres.

Ante todo esto, la cámara ya dos veces, retrocedió en dictaminar la paridad en cabildos que se rigen por el sistema normativo indígena,

argumentando que se violenta el uso y la costumbre, que mujeres no quieren gobernar, que se desastebilizan económicamente los pueblos, a la hora de impugnaciones por mujeres violentadas en sus derechos políticos electorales, etc.

Desde el día uno de la sentencia del juicio que fuí protagonista, el pronunciado aquí, al inicio,

hice un llamado a las autoridades que les corresponde estos asuntos, a que hicieran una cruzada, y visita comunidad, por comunidad, para conversar sobre los derechos humanos de hombres y mujeres en asuntos políticos electorales y llegar a soluciones de cómo incluir en la toma de decisiones en sus cabildos a las mujeres, no como un favor, sino para resarcir, este derecho negado a la mujer, por ignorancia de sus derechos, o por que creen, que en sus usos y costumbres, ese derecho no es posible.

La voluntad a la no inclusión, y romper la barrera de la resistencia, es a través de la Asamblea, de las autoridades solo como mediadoras, no como ingerencistas, con un verdadero diálogo, no gritos, no faltas de respeto a derecho tan digno de la mujer, que es, hasta grosero , pedirles servicios comunitario, cuando el aporte de las mujeres en las comunidades indígenas es infinito e incuestionable.

Son las que han perservado la cultura, la tradición, las costumbre de la comunidad, y platillos autóctonos, las que han dado hijos, y creado, enseñándole las tradiciones ancestrales, son las que cuando sus esposos trabajan fuera, son todo en la familia, son las mujeres las que cuidan a sus enfermos, a sus hijos, a sus anímales y sus milpas.

Son la compañía ahí si paritaria de un hombre que valora a su compañera de vida.

La mujer resiste el dolor de enterrar a su esposo y ella saca adelante a su familia.

La dejada, la divorciada es aun más su sufrimiento, pues teniendo ahí en la comunidad, a la persona que la abandonó, ella sola sale adelante con sus hijos.

Y si recibe apollo, es en ella, que recae la mayor responsabilidad, ya que ella se queda con los hijos.

Y todavía les exigen servicios comunitarios?, debería, cada comunidad , municipio, grupo rural, agencia, etc.

Repensarse, y con mucho amor y respeto incluir a sus hermanas, madres, mujeres en la toma de decisiones, pues juntos son mas fuertes, felices y armoniosos.

Y se les debe dar un apollo monetario comunitario a las mujeres que nos representan, así como las mayordomías que se les exigen, deben ser de traje, traje esto y aquello, para que en comunidad se realice,

y asi poder dar oportunidad a mujeres a la toma de decisiones en sus comunidades, desde presidencia hasta regidurias.

Asi habrá más mujeres presidentas, sindicas, y en regidurias con más peso, en la toma de decisiones.

En mi pueblo en el 2019, cuando fuí una de las contraloras, fuí parte de la creación y elaboración del nuevo catálogo, con un grupo de ciudadanos y autoridades,

de nuestro uso y costumbre, en cuanto a nuestro sistema indígena electoral se refiere, y quedamos en la alternancia,

pero solo la aceptaron en que de 10 concejales del cabildo, 5 fueran mujeres y 5 hombres, de manera alterna, uno y uno, a partir de que si el presidente es hombre, entonces la sindica es mujer, y así,

para garantizar los espacios de mujeres las ternas son de puras mujeres, para elegir entre ellas a nuestras representantes.

Pero nosotras las contraloras, proponiamos la alternancia en cuanto a que tres años fuera un presidente, y los otros tres una presidenta, y asi la alternancia.

Ya que el 53% de la población en San Bartolo Coyotepec, Oax. Son mujeres. Por lo que lo equitativo y sustantivo es que a parte de la paridad, ya escrita, un trienio gobierne hombre y otro trienio mujer, garantizandolo con que las ternas a presidencia sea de mujeres para elegir a nuestra representante desde presidencia.

Hoy escuchó con vehemencia en mí comunidad, que ahora ya les dió el gusto, porque , Esta vez la presidente, sea mujer,

Nada más que para que ello suceda, entonces para garanrizarlo, las ternas para presidente tendrían que ser de puras mujeres, y ahora si, poner en marcha la alternancia, mujer, hombre, los trienios, y esto debe ser avalado desde la Asamblea, además de quitar todo obstáculo a las mujeres para que lleguen a la toma de decisiones desde presidencia hasta regidurias, en San Bartolo Coyotepec, en libertad y autonomía de entes políticos.

Claro, yo sueño, con que la primera presidente, o presidenta como quieran decir, sea una Oriunda, pero también entiendo, que hay que ser congruentes, no podemos limitar a las ciudadanas que radican en san Bartolo Coyotepec, Oax.

Agradezco leerme de principio a fin, Este

Largo aliento.

Abigail Vasconcelos Castellanos Defensora de Derechos humanos y políticos de Mujeres y comunidades indígenas.

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