Puerto Libre
Guillermo Hernández Puerto
“¿Tantos años de marqués y no saber mover el abanico?
Este conocido refrán popular, les queda como anillo al dedo a Francisco Ángel Villareal y a Germán Espinosa Santibáñez.
Este par de murratistas renunciaron a los puestos en el gabinete estatal. El primero como Director General del IEEPO y el segundo como Secretario de Administración.
Es de suponerse que después que los dejaron como: “Las novias de rancho, vestidos y alborotados”, regresarán a sus cargos con el rabo entre las piernas para seguir dentro del presupuesto, ya que el ungido para ser precandidato del agonizante PRI a gobernador de Oaxaca fue Alejandro Avilés Álvarez.
La viva encarnación de la corrupción en el gobierno de Alejandro Murat Hinojosa.
Lo triste y doloroso para estos funcionarios murratistas es que, no pueden ponerse con Sansón a las patadas y aceptaron en silencio y sin chistar el fallo de su jefe, José Nelson Murat Casab, que por dedazo impuso a su maiceador, Alejandro Avilés Álvarez.
Decimos lo anterior, por las declaraciones de Felipe Francisco Ángel Villareal, quién en su ambición de ser postulado como precandidato del PRI a gobernador de Oaxaca, hasta escribió un libro titulado: “Oaxaca la Certeza del Mañana”.
Pero de nada le sirvió esto, ya que el dedazo no fue para él; José Nelson lo dejó fuera de la jugada. Quizá por eso no estuvo en el “destape del destapado” Avilés.
Sin embargo, para justificar su ausencia, por no asistir al registro de Avilés como precandidato del PRI a gobernador de Oaxaca.
Dijo, casi a punto de derramar lágrimas de cocodrilo: “Hoy acompaño a Alejandro Avilés Álvarez a su registro como precandidato a la gubernatura del estado”.
Pero tanto Villareal como el cobarde y corrupto Germán Espinosa tuvieron que hacer de “tripas corazón” para asistir, porque de no hacerlo sentirían la furia y el desprecio de su jefe, el nefasto cacique y quizá hasta sin chamba.
Pero parece ser que estos dos murratistas pecaron de asnos; dicho esto, con respeto a estos nobles animales de carga, porque, ¿acaso olvidaron que en Tuxtepec, hará poco menos de un año, Alejandro Murat le levantó la mano a Avilés como precandidato del agonizante PRI a gobernador de Oaxaca?.
Lo olvidaron, por la ambición de ser ellos los favorecidos por el dedazo de José Nelson. Pero su jefe, el nefasto cacique al dejarlos fuera de la precandidatura les dio una patada en el trasero y ni modos que pujen o pataleen.
Por eso citamos al principio el dicho aquel que reza: ¿Tantos años de marqués y no saben mover el abanico?. Sin que esto suene a ofensa o grosería para estos murratistas de hueso colorado, pero ellos solitos se exhibieron como asnos.
Vaya papelón que hicieron estos burros.
Para concluir este comentario diremos: No obstante el jolgorio que armaron para tratar de revivir al agonizante PRI en el registro de Avilés como precandidato del otrora partidazo a gobernador de Oaxaca.
Los Murat y su candidato serán derrotados en la contienda de gobernador y el dinosaurio que está en Palacio de Gobierno dando sus últimos coletazos de muerte será enterrado por el Pueblo Oaxaqueño en las elecciones de gobernador del 2022.
Porque como lo dice un adagio popular, no ganarán la gubernatura ni porque vayan “a bailar a Chalma o a darse una limpia con los brujos de Catemaco”.