PUERTO LIBRE
Guillermo Hernández Puerto
He aquí lo siguiente, a manera de cuento:
Benjamín Robles Montoya, el diputado mierda y traidor a Oaxaca, impuso como Presidente de la Mesa Directiva de la 64 Legislatura del Estado de Oaxaca, a su ex achichincle, César Morales Niño.
En ese tiempo, el achichincle anduvo como un vulgar lambiscón del gobernador Alejandro Murat, oliéndole, como dicen en mi pueblo, el trasero.
De tanto amor, hasta una barbacoa se comieron en Asunción Nochixtlán, durante la inauguración de una escuela.
Decimos lo anterior, porque luego de que su exjefe no lo tomó en cuenta para una diputación federal por el PT, en una carta que publicó, César Morales, dijo, que renunciaba al PT y se sumaba al Partido Morena, para luchar por la transformación de Oaxaca.
A partir de ese tiempo y ya sin el mecate de su ex jefe y como perro sin dueño, empezó a criticar la corrupción del gobierno de Alejandro Murat.
En algunos medios, le hicieron el juego, presentándolo como el gran luchador contra la corrupción en Oaxaca.
Pasó pues, de lambiscón del gobernador al Súper Ratón de Oaxaca, aquel héroe de las revistas de historietas en que un ratón se convertía en el héroe de la lucha contra la injusticia.
Hace días, nos enteramos que César Morales Niño denunció ante los medios de comunicación que su casa había sido saqueada, pero que no se habían llevado nada de valor y entre líneas, culpó de este saqueo al gobernador.
Pero el Súper Ratón no presentó denuncia alguna ante autoridad competente, de ahí que algunas buenas lenguas dijeran que había sido un auto atentado para llamar la atención y para darse lija de luchador contra la corrupción.
Pero a este Súper Ratón debemos refrescarle la memoria, para que no piense o crea que los oaxaqueños somos débiles mentales o idiotas como creé. Ya que el idiota será él, porque los oaxaqueños tenemos memoria.
Recordemos que él y su ex patrón el diputado mierda, vociferaron a los cuatro vientos que no descansarían hasta ver en la cárcel a Gabino Cué Monteagudo. Gabino vive como rey y en la impunidad y el Súper Ratón, su exjefe mintieron y traicionaron a Oaxaca porque sabían perfectamente que su dicho era solo una mierda.
Sin embargo, hoy su exjefe y él, se llenan la boca en decir que traerán la transformación a Oaxaca.
¿Qué ha hecho como diputado local por Nochixtlán el Súper Ratón respecto de los hechos sangrientos que se suscitaron en esa comunidad mixteca, donde policías asesinaron a mansalva a civiles?. Nada.
No ha levantado la voz para exigir cárcel para Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong, Aurelio Nuño, Gabino Cué y otros que han sido involucrados y señalados como autores intelectuales de esa matanza.
Ha cerrado la boca. Ante estos asesinatos que son calificados de lesa humanidad.
¿Dónde, pues está el Súper Ratón de Oaxaca?. Su silencio lo delata, no solo como un mentiroso, sino como otro traidor a Oaxaca.
Como homenaje por su dizque lucha contra la corrupción del gobierno de Oaxaca, debieran poner en letras de latón, en el Recinto de la Cámara de Diputados local, el nombre de César Morales Niño, junto a Benito Juárez y Ricardo Flores Magón, para que las presentes y futuras generaciones le rindan pleitesía como al Súper Ratón de las revistas de historietas.
Como moraleja. Cuando anduvo de lambiscón del gobernador ¿Con cuánto le calentarían la mano al ahora Súper Ratón?. ¿Con un millón o más?. Y, de esa lana, ¿cuánto le entregaría a su ex patrón, Benjamín Robles Montoya, el diputado mierda?.